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AUCI: punto focal en la gobernanza climática entre los principales actores institucionales

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Del 20 al 23 de agosto se lleva a cabo en Montevideo, la Semana del Clima de América Latina y El Caribe 2018 con el fin de impulsar la acción climática en la región.

El subdirector de AUCI, Felipe Ortiz de Taranco, participó de la apertura junto a Guillermo Dascal del programa Euroclima, Ignacio Lorenzo del ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y JoseLuis Samaniego, director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de CEPAL.

El cambio climático es uno de los principales desafíos de este siglo debido a la magnitud global de sus causas, consecuencias y por las dificultades que representa implementar el acuerdo climático global, que evite que el aumento de la temperatura supere los 2°C o incluso 1.5°C, y adaptarse a las nuevas condiciones climáticas. En consecuencia, avanzar hacia la implementación del Acuerdo de París requiere, entre otros aspectos, de espacios para el diálogo político, el aprendizaje y la cooperación entre las partes.

El subdirector de AUCI, Felipe Ortiz de Taranco, en su alocución agradeció la oportunidad de participar en esta instancia y destacó que en los últimos años la modalidad de cooperación ha cambiado debido a que Uruguay fue graduado como país de renta media alta. Ortiz de Taranco especificó que esa graduación llevó a implementar nuevos mecanismos y a fortalecer la institucionalidad de la cooperación, subrayó.

“En este sentido, creemos que los países de América Latina, y en particular Uruguay, están haciendo un gran esfuerzo, donde se debió cambiar la mentalidad y la cultura en materia de cooperación. Por un lado, significó la reducción de la cooperación tradicional y por el otro, el desafío de empezar a ser protagonistas de la cooperación”, finalizó.

El evento, organizado por CEPAL y EUROCLIMA+ constituye un espacio para discutir y destacar estrategias que permitan acelerar la acción climática global, incluyendo la alineación de los flujos financieros en la región de América Latina y el Caribe con un desarrollo más sostenible, bajo en emisiones de carbono y resiliente a al clima.